Esta semana hubo localidades de Mendoza que tocaron los -9°C. Si tu casa está calentita pero tus plantas no la están pasando tan bien, te contamos cuáles sí aguantan el combo estufa más invierno.
Si esta semana sentiste que el frío pegó más fuerte que nunca, no es paranoia tuya: Mendoza amaneció con temperaturas bajo cero en gran parte de la provincia, y El Cepillo (San Carlos) llegó a -9°C, mientras Pareditas tocó los -7,7°C. Con esas marcas, lo lógico es que la estufa esté prendida todo el día. El problema es que eso que a nosotros nos hace tan bien, a las plantas no tanto: la calefacción reseca el ambiente, y se convierte en un enemigo silencioso para las plantas de interior.

¿Qué pasa exactamente? Los ambientes cerrados y la calefacción bajan la humedad del aire, y ahí es cuando algunas plantas se quedan sin hojas o directamente dejan de crecer. Por suerte hay especies que ya vienen “entrenadas” para bancarse esto. La sansevieria, esa que todos conocen como lengua de suegra, es una de las más durables para tener adentro de casa, y si buscás algo todavía más despreocupado, la zamioculca tolera bien la falta de humedad y pide riego cada tanto nomás — un golazo para quien recién está arrancando con las plantas. Y para los que ya perdieron alguna batalla con plantas más delicadas, la aspidistra tiene fama de sobrevivir justo donde otras se rinden.
Así que si estabas pensando en sumar verde a tu living, este es el momento ideal: elegís bien la especie y te olvidás de estar pendiente todos los días. Algunos tips caseros que ayudan un montón: alejarla de la estufa o de la salida de aire caliente, regar menos que en verano porque en invierno casi no crecen, y agrupar varias plantas juntas para que se hagan compañía y generen su propio microclima húmedo. Y si querés ir un paso más allá, un platito con agua y piedritas debajo de la maceta ayuda a que el ambiente se humedezca de a poco, sin encharcar la tierra.
Desde la Asociación Territorial de Viveristas Ornamentales de Mendoza sabemos que no todo el mundo nació con mano verde, y está bien. Por eso en los viveros asociados siempre hay alguien que te puede recomendar la planta justa para tu casa, tu luz y tus ganas de cuidarla.
